domingo, 3 de diciembre de 2006

Perla

Luego de la tormenta, el vacío. La calma,... la soledad... ¡El entendimiento! El comprender todo o casi todo. La angustia de no saber si fue real o solo el producto de mi imaginación, el creer que había encontrado la perla perfecta, solo que la perla ya había sido perforada y enlazada al cuello de otro. El brillo nacarado de tus ojos, el color canela de tu piel, como racimos tus cabellos colgando a cada lado de tu cara, cuando venías a mí apurando el paso, aquel si temeroso y el miedo susurrando en tus oídos y el dolor atroz del corazón abierto en par.
El deseo escudándose tras el enojo, y el brillo de tus ojos abrazando con deseos mi corazón... ¿real?,...o en mi locura me he asido a un hierro al rojo, mis manos y mi pecho clamando descenso y mi alma acorralada entre paredes de nervios y entrañas temblorosas deseando escapar, rogando paz o..... el alejarme de este lugar en el que he echado raíces profundas,
La tierra a sido labrada con mis sueños de juventud y en ella una semilla una única semilla, ... el deseo de mi alma. Cansado ya de ser arrastrado por la corriente, quise, trate de luchar contra ella, y el esfuerzo me produjo mas cansancio y dolor, pues fui azotada con un látigo pequeño de largos hilos de doradas puntas, fue suave su roze en mi carne mas heridas profundas a mi alma dejó. Mi espalda se doblegó bajo su yugo y solo la esperanza, ¡Esperanza!......, repetía mi corazón que ya no creía mas esperaba y sufría. Hoy comprendo todavía, y con dolor que aquella perla jamás colgará de mi cuello, jamas mi nariz se deleitará con su perfume, jamas mi boca saboreara el dulce roze con la suya, jamas mis oídos escucharan en susurros mi nombre, jamas mi piel sentirá la suave y tibia piel que la rodea, jamas mis manos sabrán de las formas de su cuerpo. Solo la esperanza queda para mis ojos cansados, ... el apreciarla de lejos colgada del cuello que no será el Mío!.

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