Vi escapar mi vida por una ventana al ver que caías como roca a la calle.
Vi como fuiste tomada por aquel que conquista y destruye sin sentido, como ciudad desierta, abandonada a su suerte por aquellos que debían cuidarte.
Vi como cayeron de tu muro las piedras que te cubrían, y expuesto al cielo quedo tu vientre y sobre el polvo tu figura, las estrellas fueron testigos mudos de tu posesión.
Con el viento en mi rostro trayéndome tu perfume, mientras yo miraba desde una colina sin poder hacer nada y con la espada en mi mano.
Los gritos de guerra y perros corriendo tras su presa, y té oí gemir de dolor y desesperación, el conquistador se fue dejando tras de sí destrucción.
Y ahora, que? ... no pude ayudarte, algo se interpuso cada ves que lo intente aún tu y tu miedo se alejaron de mi.
Que es lo que quedo de ti ahora? Ciudad hermosa, ciudad querida par mi.
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